miércoles, 22 de septiembre de 2010

Lo último

Últimamente veo menos cine que nunca. Tampoco este modesto blog parece atravesar su mejor momento. Debo admitir que en los últimos tiempos me he concentrado en series como Mad Men y me he enganchado a otras como Los Pilares de la Tierra y Parenthood (que no es nada del otro jueves, pero entretiene). A pesar de todo, no pierdo la fe, y supongo que el otoño traerá consigo mejores películas y un mayor interés por el Séptimo Arte de este humilde cinéfilo. Aquí un breve resumen de lo que he visto recientemente:



1. The Box (2009). Richard Kelly (que tras sorprender con Donnie Darko, su extravagante ópera prima, se ha quedado un tanto estancado) dirige esta cinta que aúna suspense y ciencia ficción. Excelentemente ambientada a mediados de la década de los setenta y con unos creíbles Cameron Diaz y James Marsden al frente del reparto, The Box es una cinta original y recomendable, con grandes giros argumentales. Tal vez le quitaría algún que otro elemento paranormal, pero me gustó. Frank Langella vuelve a demostrar por qué es uno de los secundarios más reclamados por el cine yanqui.

2. Teniente corrupto (2009). Remake de la cinta homónima dirigida por Abel Ferrara en 1992. Werner Herzog asume en esta ocasión las tareas de dirección y Nicolas Cage se pone en la piel del teniente que en su día encarnó Harvey Keitel. No he visto el film original, pero esta nueva versión me pareció soberanamente lenta y anodina. Se nota la veteranía de Herzog, está rodada con gusto y Nicolas Cage (que no es santo de mi devoción, para qué negarlo) borda su papel de tipo repulsivo, pero…miré las agujas del reloj más de dos, tres y cuatro veces deseando que avanzaran más rápidamente. ¡Ah! También aparecen la exuberante Eva Mendes, que al menos alegra un poco la vista, y un Val Kilmer que no parece pasar muchas horas metido en el “gym”.

3. Hot Fuzz. Arma fatal (2007). Mi buena amiga Sandra me recomendó esta película inglesa que visioné en V.O. sin ningún tipo de subtítulo. El fuerte acento de algunos actores no me impidió disfrutar de esta tronchante comedia en la que un excesivamente eficaz policía de Londres es enviado a un pequeño (y aparentemente tranquilo) pueblo por culpa de sus celosos colegas. Allí descubrirá que nada es lo que parece. Eso sí, la última media hora demasiado pasada de rosca. Hot Fuzz me sirvió además para descubrir al actor Simon Pegg (co-autor del guión), estupendo comediante y tremendamente popular en Reino Unido. Otra película con el mismo equipo que me han recomendado: Shaun of the Dead. ¿Alguien la ha visto?

4. Tenías que ser tú (2010). La última década ha hecho muchísimo daño a las comedias románticas. En los noventa al menos teníamos a Meg Ryan y su logrado corte de pelo, pero ahora… Tenías que ser tú es lo que en inglés se conoce como una “chick flick” (película para chicas) sin pretensiones pero con un puñado de escenas divertidas. La pizpireta y guapa Amy Adams (Julie y Julia) interpreta a una pija con taconcitos y buen fondo que viaja a Dublín para pedir matrimonio a su sosísimo noviete. Allí conocerá a un rudo irlandés (Matthew Goode, Al sur de Granada, Match Point). El desenlace no es difícil de imaginar. A destacar, la estupenda pareja protagonista y los paisajes. Ideal para una tarde tontorrona con chuches y poco seso.

domingo, 29 de agosto de 2010

Sienna Miller es buena actriz


Su agitada e intensa vida sentimental ha sido todo un filón para los tabloides ingleses. Es una de las abanderadas del estilo denominado “boho-chic” (o “bohemian chic”) y sus impecables looks nunca pasan desapercibidos en las revistas de tendencias. También es imagen de numerosas marcas (tras ver su anuncio del perfume Orange de Boss a cualquiera le entran ganas de rociarse con él), ha diseñado trapitos junto a su hermana Savannah y colabora asiduamente con diversas ONGs.

Pero, a lo que vamos, porque esto es un blog sobre cine, Sienna Miller es una BUENA actriz. Muchos no estarán de acuerdo conmigo, pero al margen de sus más que evidentes atractivos físicos, la flamante nueva esposa de Jude Law es una excelente intérprete. Hace unos días visioné en DVD la película Factory Girl (2006), que retrata la vida de Edie Sedgwick, musa de Andy Warhol durante la década de los sesenta. La Miller se enfrenta al que probablemente sea el personaje más complejo de toda su carrera y supera el reto con altísima nota. La cinta (que no es ninguna maravilla, para qué engañarnos) no tuvo demasiado éxito, pero la interpretación de la actriz que nos ocupa recibió merecidos elogios por parte de la crítica especializada.

La filmografía de esta chica no es demasiado larga. Aún no he visto G.I. Joe (donde hace de mala malísima) y En el límite del amor (junto a su amiga Keira Knightley), dos de sus películas más recientes, pero no descarto hacerlo si el tedio se apodera de mí en los próximos días.

La recuerdo como una de las múltiples conquistas de su ahora marido Jude Law (más encantado de conocerse a sí mismo que nunca) en el aburrido remake de Alfie y como partenaire del malogrado Heath Ledger en la inofensiva Casanova. También tuvo un papel secundario poco memorable en el film fantástico Stardust. Y no podemos pasar por alto una de sus mejores películas: Interview. Dirigida, escrita y protagonizada por el genial (e inconfundible) Steve Buscemi, esta cinta indie tiene como baza principal el duelo interpretativo entre Buscemi y Miller, que se pone en la piel de una insoportable actriz de culebrones.

Tiene pendiente de estreno la película Hippie Hippie Shake, junto a Cillian Murphy.


Y a vosotros, ¿qué os parece Sienna Miller?

lunes, 16 de agosto de 2010

Killers, a medio camino de todo

Ponga en un bol unas cucharadas de humor, acción y romance, añada grandes dosis de Sr. y Sra. Smith, una trama increíblemente insulsa, unos cuantos millones de dólares y obtendrá una película poco memorable llamada Killers.

El mayor atractivo de esta supuesta comedia reside en el indiscutible carisma de dos jóvenes stars de Hollywood que rebosan lozanía y talento: Ashton Kutcher y Katherine Heigl. El primero no ha dejado de trabajar desde que fue descubierto en la sitcom Aquellos maravillosos 70: El efecto mariposa, American Playboy, El amor es lo que tiene, Recién casados, Colega ¿Dónde está mi coche?... En la actualidad es uno de los actores más queridos por la audiencia yanqui, arrastra a millones de seguidores en Twitter y está casado con una Demi Moore más cañón que nunca. Por cierto, también ejerce de productor de Killers. Heigl, conocida por encarnar a Izzie Stevens en la cada vez más lacrimógena Anatomía de Grey, también es una veterana del cine y la televisión, aunque últimamente parece encontrarse muy cómoda en comedias románticas con poca enjundia (27 vestidos, La cruda realidad). Francamente, Killers no será un punto de inflexión en la carrera de ninguno de los intérpretes.
Jen (Heigl) es una joven que, tras ser abandonada por su último noviete, decide irse de vacaciones con sus padres (Tom Selleck y Catherine O’Hara) a Niza. Allí conocerá a un joven (Kutcher) que parece ser el colmo de la perfección. Pero si la cosa acabara ahí no tendríamos película ¿verdad? Tres años después la neurótica y perfeccionista chica descubrirá que su ya marido era un espía internacional que vivía “a una pistola pegado”.

Puede que aunar diferentes géneros en una misma película no sea una idea tan brillante después de todo. No hay más que ver Killers: no es muy divertida ni romántica y la trama de acción no resulta para nada convincente. Robert Luketic (Una rubia muy legal) ha querido atraer a todo tipo de público, y lamentablemente no ha podido contentar a nadie. Aunque tampoco vamos a ser excesivamente críticos con esta producción ligera sin pretensiones. Vedla si tenéis una tarde tonta y no os apetece pensar en NADA. ¿Lo mejor? Contemplar la belleza de Niza (le entran ganas a uno de comprar un billete de avión ipso facto), algunas sorpresillas y el trabajo de dos veteranos secundarios: Tom Selleck, el inolvidable Magnum que aún conserva intacto su frondoso bigote, y Catherine O’Hara, que hace ya un par de décadas tuvo que soportar las chiquilladas de Macaulay Culkin en Solo en casa.

domingo, 8 de agosto de 2010

Repo Men: ciencia ficción, sangre y una mirada pesimista al futuro

Jude Law cambia radicalmente de registro en esta adrenalítica cinta que co-protagoniza junto al siempre excelente -y oscarizado- Forest Whitaker. Repo Men es el primer largometraje de Miguel Sapochnik y acaba de estrenarse en las salas de cine. Sinceramente, no sabría decir si el film me ha gustado o no; desde luego, no me ha encantado, pero tampoco puede decirse que lo haya aborrecido. Acción y ciencia ficción son los ingredientes principales de este oscuro pastel aderezado con unas gotas de (negrísimo) humor y varias capas de sangre poco apetitosa y decorado con emblemáticos temas musicales que no vienen muy a cuento. Repo Men bebe del cine de realizadores como Robert Rodríguez (Abierto hasta el amanecer, Planet Terror) y si se hubiera rodado varias décadas atrás estaría protagonizada por stars mamporreras como Stallone, Van Damme o Seagal.

No puedo decir que la premisa de la que parte Repo Men no sea original, porque lo es, y mucho. Y pelín macabra, también. Aunque el posterior desarrollo del film no está a la altura de las expectativas.

En un futuro no muy lejano, una empresa llamada “La Unión” (nada que ver con la conocida compañía de autobuses) proporciona órganos artificiales a quien los necesite, aunque a un precio nada módico, claro. Si uno se retrasa en el pago, los llamados Repo Men acudirán a recuperar los órganos que los “morosos” no han podido pagar. Y como no podía ser de otra manera, las técnicas que emplean para desempeñar dicha labor son… brutales. Pero ¿qué ocurre cuando uno de los Repo Men más competentes (Jude Law) requiere uno de esos órganos y no puede permitírselo? El pobre sabrá mejor que bien lo que es “pasarlas canutas”.
En sus casi dos horas de metraje Repo Men ofrece varios giros inesperados; tanto el inicio como el final resultan realmente sorprendentes, incluso para los espectadores más experimentados y agudos.

En las escenas de acción Jude Law demuestra que está en plena forma, al igual que su compañera de reparto Alice Braga (sobrina de Sonia Braga y vista en películas como Ciudad de Dios o Soy leyenda). El solvente Forest Whitaker ofrece una buena interpretación, aunque no puede lucirse con todas las de ley como hizo en El último Rey de Escocia o Bird. Junto a ellos encontramos rostros veteranos menos conocidos para el gran público como Liev Schreiber (Scream, El velo pintado, Lobezno), John Leguizamo y Carice van Houten (El libro negro). Los amantes de las cintas de acción extrema disfrutarán de lo lindo con las andanzas de estos peculiares “cobradores del frac” del futuro. A los demás les sobrarán vísceras y sangre, pero puede que pasen un rato moderadamente entretenido.

domingo, 25 de julio de 2010

Un mes de cine, sin ir al cine

Lo reconozco. Llevo un tiempo sin ir al cine. Vacaciones en destinos exóticos, jornadas playeras, refrescos en veraniegas y excesivamente caras terrazas, alguna decepcionante visita a las rebajas… Y muchos otros factores han hecho que en las últimas semanas no haya pisado una sala cinematográfica. Tampoco ayuda que los largometrajes que suelen estrenarse durante el periodo estival sean, en su mayoría, productos de corte familiar y/o juvenil que no me atraen demasiado. A pesar de todo, y como “buen” cinéfilo, he visto alguna que otra película últimamente. Ahí va un pequeño repaso:


1) The Road (2009). Angustia permanente. Eso es lo que sentí con este film basado en la novela de Cormac McCarthy (No es país para viejos, Todos los caballos bellos) y protagonizado por el siempre eficaz Viggo Mortensen. Un largometraje oscuro, pesimista, sombrío y deprimente, que muestra una América completamente destruida, con unos pocos supervivientes que luchan por mantenerse en vida (algunos de ellos optan por el canibalismo). La relación paterno-filial es uno de los grandes ejes de la trama, que deja una interminable lista de preguntas sin responder (la más importante: ¿qué causó el apocalipsis?). Charlize Theron encarna a la esposa de Mortensen, aunque no luce demasiado su talento interpretativo. Advertencia: no verla si hemos tenido una semana realmente dura...


2) Medidas extraordinarias (2010). Un notable drama hospitalario basado en hechos reales no tan lacrimógeno como cabría esperar. Relata la historia de un matrimonio (Brendan Fraser y Keri Russell) que lucha por salvar la vida de sus dos hijos pequeños, aquejados de la Enfermedad de Pompe. Para ello contarán con la inestimable ayuda de un extravagante y brillante científico (Harrison Ford). En su momento esta película pasó injustamente desapercibida. Vale, tiene cierto aire a telefilm de sobremesa, y Harrison Ford vuelve a hacer de Harrison Ford, pero Medidas extraordinarias merecía más. A destacar, un sorprendente Brendan Fraser, no por su considerable aumento de peso, sino por su más que creíble interpretación.


3) Exposados (2010). Dicen que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Tantos años viendo películas y parece que aún no he aprendido nada. Jennifer Aniston me encantaba en Friends (mi sitcom favorita de todos los tiempos), pero he de decir que las comedias románticas que protagoniza siempre me decepcionan. Separados tenía su punto, Y entonces llegó ella me hizo gracia y Una pareja de tres tocó el corazoncito de aquellos que amamos a nuestras mascotas, pero sólo con recordar ¿Qué les pasa a los hombres? y Dicen por ahí me entran escalofríos. Exposados, coprotagonizada por Gerard Butler, es terriblemente predecible, aunque tiene algún que otro gag conseguido y demuestra que el tiempo parece no pasar para la Aniston. Perfecta para días tontorrones con manta y pocas expectativas.


4) La última estación (2009). Una película con todos los ingredientes para ser buena (y probablemente lo sea, pero no he sabido apreciarla como es debido), dirigida por Michael Hoffman y magistralmente interpretada por Christopher Plummer y Helen Mirren -ambos nominados al Oscar por sus papeles-. El espectacular elenco se completa con James McAvoy, dando vida al joven e inexperto secretario personal de Tolstoi, y Paul Giamatti, que realizan también excelentes recreaciones. La última estación narra los últimos meses de vida del escritor Leon Tolstoi, centrándose en la relación de éste con Sofya, su temperamental mujer. Un film rodado con gusto, pero que resulta lento y desde luego, no está dirigido al público más convencional.



5) La voz del interior (2007). Pocos conocen esta película estrenada recientemente en DVD. Se trata de una feel-good-movie (así se conocen en USA las películas que “te hacen sentir bien”) inofensiva que cuenta la historia real de Richard Pimentel (Ron Livingston), prestigioso orador y escritor estadounidense que luchó por los derechos de los discapacitados. De hecho, él mismo padeció graves problemas de audición tras ser herido en Vietnam. Lo mejor de la película es, sin lugar a dudas, el estupendísimo trabajo de Michael Sheen (Underworld, The Queen, The damned united, Luna nueva) que interpreta a un hombre con parálisis cerebral. Recomendable, aunque el doblaje de algunos personajes sea nefasto.


6) Los fantasmas de mis ex novias (2009). Me incomoda un poco admitir que me he divertido viendo esta película. Sí, sí, es otra comedia romántica completamente predecible y comercial que se olvida con una rapidez asombrosa, pero ha conseguido entretenerme. Una versión actualizada de Un cuento de Navidad de Dickens, aunque en esta ocasión Mr. Scrooge es un exitoso y picaflor fotógrafo (Matthew McConaughey) sin ganas de sentar cabeza y con una larga lista de conquistas que ya quisiera para sí George Clooney. En el reparto, Jennifer Garner y Michael Douglas. Gags logrados y un McConaughey haciendo lo que mejor se le da: interpretar a canallas con morro y enorme ego.

miércoles, 14 de julio de 2010

Presente y futuro (profesional) de Elsa Pataky

Llevaba un tiempo queriendo dedicarle un post a la “controvertida” actriz Elsa Pataky. Esta estupendísima madrileña que comenzó su carrera en ese longevo culebrón para púberes en celo llamado Al salir de clase tiene la misma cantidad de fans acérrimos que de feroces detractores (mejor dicho, detractoras) repartidos por el mundo. Muchos años y varios retoques estéticos después, podemos decir que la Pataky se ha labrado una carrera cinematográfica más bien irregular (El arte de morir, Menos es más, Ninette, Romasanta, Serpientes en el avión, Santos…) y una lista de novios famosos como Adrien Brody, el piloto Fonsi Nieto o el humorista francés Michäel Youn. La guapísima moza también es un rostro habitual de saraos, entregas de premios, galas benéficas y desfiles de moda, donde siempre derrocha pijerío y elegancia.

La verdad es que Elsa está más de actualidad que nunca. Y, aunque parezca mentira, por motivos exclusivamente profesionales. En octubre estrenará la esperada Di Di Hollywood, a las órdenes de Bigas Luna, que narra las peripecias de una joven actriz llamada Diana Díaz que aspira a triunfar en Hollywood. La historia recuerda en parte a la vida de la propia Pataky. También está rodando en la Ciudad Condal la película Copito de Nieve (sí, sí, el título hace referencia al célebre gorila albino), en la que interpreta a una bruja y ha sido fichada por el mismísimo Woody Allen para el film Midnight in Paris. Dentro de unos meses comenzará la filmación de El capitán Trueno y el santo grial; la Pataky coincidirá con otro alumno aventajado de Al salir de clase, Sergio Peris-Mencheta, y se pondrá en la piel de Sigrid. ¿Qué otra actriz ha hecho de bruja en una producción familiar (acompañando a un gorila albino, ni más ni menos), ha trabajado para Woody Allen e interpretado a una heroína de cómic en un mismo año? Probablemente, ninguna.

También la vemos en los nuevos anuncios de la marca de cosméticos Vitesse, que no son, precisamente, el colmo de la originalidad publicitaria. Hablando en plata, tenemos Pataky hasta en la sopa.

Y a todo lo anterior añadir que tiene pendiente de estreno otras dos películas: Mr. Nice, al lado de Rhys Ifans, y Where the Road Meets the Sun. Lamentablemente, ninguna de ellas está llamada a ser un hit de la taquilla.

La última película que vi de esta chica fue Máncora, una road movie hispanoperuana bastante recomendable. Elsa era una de las protagonistas principales y la verdad es que ofrecía una interpretación más que digna. Vale, no es Meryl Streep, pero tampoco se merece ser víctima de tantas críticas y comentarios maliciosos. Ánimo Elsa, ¡yo te apoyo!

martes, 6 de julio de 2010

Greenberg, Ben Stiller se pone serio



De vez en cuando, los actores cómicos deciden aparcar su galería de gestos y tics y apostar por roles más serios y “profundos”. De paso, consiguen el beneplácito de la crítica especializada y llevarse prestigiosos premios que después exhibirán orgullosos en las vitrinas de su(s) casa(s). Hace unos años Eddie Murphy estuvo nominado al Oscar y se llevó un Globo de Oro por Dreamgirls y más recientemente, Sandra Bullock, una estrella más que familiarizada con la comedia romántica cursilona, ganó un Oscar por su papel dramático en The Blind Side. Ahora le toca el turno a Ben Stiller, ese actor enrollado y muy querido cuya filmografía se nutre en gran medida de súper taquilleras comedias “made in USA”. El film en cuestión se titula Greenberg, y aunque no es un dramón de kleenex, es infinitamente más serio e indie que Zoolander, Los padres de ella o Algo pasa con Mary. Su director y guionista es Noah Baumbach, realizador de películas como Margot y la boda y Una historia de Brooklyn. Baumbach está casado con la polifacética Jennifer Jason Leigh, que interpreta un papel secundario en Greenberg.

Stiller da vida a Roger Greenberg, un hombre ciertamente inestable que acaba de sufrir una crisis nerviosa. Un tipo peculiar y desaliñado, que escribe sin cesar cartas a entes como American Airlines o Starbucks para expresar sus variopintas quejas. Desde luego, dicho personaje no despertará la simpatía de los espectadores; más bien, todo lo contrario. Roger (un carpintero que pudo haber triunfado en la música) se traslada unos días a la casa de su hermano en Los Ángeles, mientras éste se va de vacaciones a Vietnam. Conocerá a la servicial y agradable asistenta, Florence, una joven corriente, con la que cualquiera podría identificarse. Ambos entablan una extraña relación llena de altibajos y dudas, muchas dudas.

En líneas generales podría decir que Greenberg me ha gustado. Pero que nadie se tome dicha frase como una recomendación en toda regla. Estamos ante una tragicomedia un tanto excéntrica, con sabor indie, en la que no pasan grandes cosas; una de esas películas que no agradan a todo el mundo y que jamás copará la lista de las más taquilleras del año. En el film se respira cierta nostalgia musical, ya que el protagonista defiende a ultranza emblemáticas canciones de décadas pasadas.

Es rarísimo, casi chocante, ver a Stiller en este tipo de papeles. El hombre ofrece una excelente y creíble interpretación, pero qué queréis que os diga, para mí su inconfundible rostro siempre irá ligado a la comedia sin pretensiones, género en el que se desenvuelve como pez en el agua. Es un comediante nato y lo prefiero en dicha faceta. A ningún director de casting en su sano juicio se le ocurriría contratar a Stiller para un drama de época o para un film basado en una novela de Shakespeare ¿verdad?
Junto a él destacan la hasta ahora desconocida Greta Gerwig, auténtica revelación de la película, y Rhys Ifans –inolvidable Spike de Notting Hill-, que interpreta a uno de los pocos amigos del complicado protagonista.

Conclusión: si te van los riesgos, no tienes el día para otro predecible “blockbuster” y te apetece ver a un Ben Stiller menos simpático que nunca, decántate por Greenberg.

La película se estrena el 16 de julio.