
Más allá de la vida relata la historia de tres personajes en diferentes rincones del mundo: un obrero norteamericano con dotes de parapsicólogo (Damon), una periodista de televisión francesa (Cécile De France) y un niño que reside con su madre y su hermano gemelo en Londres (Frankie y George McLaren). Los tres han vivido experiencias muy cercanas a la muerte.
La película -menos lacrimógena de lo que a priori cabría esperar- está muy bien rodada y tal vez despierte dudas incluso en los espectadores más escépticos, entre los que yo no me incluyo. Si uno no siente un ápice de emoción al verla… que se lo haga mirar.
Sin lugar a dudas, lo que menos me ha gustado ha sido el desenlace, un “happy end” forzado, previsible e inverosímil; hasta me atrevería a afirmar que no está al nivel del resto del metraje.Ya poco queda del rubiales con sonrisa “profident” que despuntó con El indomable Will Hunting (los años no pasan en balde), pero en su segunda colaboración con Clint Eastwood tras la estupenda Invictus, Matt Damon vuelve a demostrar que es uno de los actores con más solvencia de su generación. Del resto del reparto, me quedo con la cautivadora Bryce Dallas Howard (hija del director Ron Howard vista en Spiderman 3 o Manderlay, entre otras), que afronta aquí un rol secundario.
Afortunadamente parece que tenemos Eastwood para rato, ya que a pesar de ser ya octogenario, el bueno de Clint actualmente se encuentra inmerso en la filmación de J. Edgar, con los ubicuos Leonardo DiCaprio y Naomi Watts.
Una recomendación: si ya tienen suficiente drama en el cuerpo, vayan a ver otra.
