Me apetecía dedicarle un post a esta estupenda actriz que, en mi opinión, no ha recibido el reconocimiento que merece. La Dra. Teddy Altman de Anatomía de Grey es una auténtica veterana de la pequeña pantalla. Por su extrema delgadez podríamos deducir que su dieta no incluye ni donuts ni burritos mexicanos, pero bueno, quizá sea cuestión de constitución (típica frase que nunca nadie se cree). Aún así la chica es atractiva y como intérprete es más que solvente. Internet me ha chivado que comenzó su carrera siendo una niña en Barrio Sésamo, programa en el que permaneció tres años. A mediados de los noventa comenzó a llamar la atención de los críticos especializados gracias a sus trabajos teatrales, en los que llegó a coincidir con actores de la talla de Laura Linney. Poco a poco la chica se fue haciendo un hueco en la televisión, apareciendo como actriz invitada en multitud de series emblemáticas como Ley y orden, El abogado o Spin City.
También la vimos como ex mujer de Ben Stiller en la infantil Noche en el museo y en la prematuramente cancelada y recomendable serie The Nine (creo que hasta hace poco se ha estado emitiendo en ETB-2 muy pero que muy tarde), centrada en el atraco a un banco.Yo la conocí como la “ejecutiva agresiva” que mantiene un tórrido romance con un musculado jovencito en Mujeres de Manhattan, la serie sobre tres pijas neoyorquinas de tomo y lomo protagonizada por Brooke Shields. No era ninguna maravilla y fue un intento fallido de emular el éxito de Sexo en Nueva York, pero se dejaba ver. Y además también salía mi adorada Lindsay Price, lo cual es un punto a favor. Poco después se unió al elenco de Anatomía de Grey interpretando a Teddy Altman, colega de Owen en Irak. Parece que la chica siempre encarna a mujeres altivas y secas que anteponen su vida profesional a la personal.
En cuanto a su vida personal, Raver, nacida en Nueva York en 1969, se licenció por la Universidad de Boston y está casada con el director Manu Boyer (que yo sepa nada que ver con el marido de la Preyler), con el que tiene dos hijos nacidos en 2002 y 2007.
3. Los “season finale”. En los últimos episodios de cada una de las temporadas la trama suele dar un vuelco de 360º grados… Jugosas sorpresas que enganchan al público.
8. La música. Soy fan acérrimo de los “oldies” (así llaman en USA a hits de décadas pasadas), lo reconozco. Las canciones empleadas en la serie me encantan, sobre todo las que suelen acompañar al final de los episodios. ¡Cuánto daño han hecho Justin Bieber, Miley Cyrus y compañía!

En el fondo, Pan Negro es un crudo retrato de vencedores y vencidos, o lo que es lo mismo, de aquellos que comían “pan blanco” y los que debían conformarse con “pan negro”. Una de esas grandes películas que no olvidas fácilmente y te hacen pensar. Tal vez, mucho más de lo que desearías.
La serie que nos ocupa, muy dirigida al público teen, sólo duró en antena ochos capítulos. Aún así, sirvió como plataforma para 
Hay que reconocer que la serie tenía su punto. Se centraba en los jóvenes que acudían a la elitista academia para chicos Rawley. El protagonista, Will (Rodney Scott), había conseguido una beca para asistir a dicho centro, ubicado en su pueblo natal. Todo era muy idílico y la estética estaba muy cuidada. Su compañero de habitación, Scout (Mark Famiglietti), el típico chico rico y arrogante, se enamoraba de una chica del pueblo, Bella (Kate Bosworth), mucho más humilde y carismática que él. También andaba por allí el hijo del decano (Ian Somerhalder), que se había fijado en Jake (Katherine Moenning), una moza que se hacía pasar por chico para poder acceder a la academia y de paso, chinchar un poco a sus padres. Ése sería el planteamiento inicial, pero en ocho capítulos pasarían infinidad de cosas que no podría resumir en un post. Coca Cola era su principal sponsor… y se notaba.
Fue una auténtica lástima que esta serie de la WB no durara un poco más… En mi opinión, no era tan pedante como Felicity o Dawson crece. La canción de la
¿Alguien la recuerda? (de todas maneras, está en YouTube) 

Y , aunque al igual que en el caso de Firth estaba cantadísimo, me congratula enormemente que
Sobre las victorias de Christian Bale y Melissa Leo como intérpretes de reparto poco puedo decir, ya que no he visto The Fighter. Ambos son actores de alto standing, por lo que supongo que el premio estará justificadísimo. El año que viene prometo ver la gala íntegra y hacer un análisis mucho más exhaustivo. Con lo que yo he sido. Antes incluso me tragaba los Globos de Oro, los Emmy o los SAG (Premios del Sindicato de Actores) y ahora… 
Lo mejor de Primos es su ingenio. Ofrece elevadas dosis de humor (un pelín grueso) y a juzgar por la cantidad de risas escuchadas en la sala de cine, divierte al espectador. Los tres actores principales demuestran de sobra sus dotes cómicas interpretando a tres primos muy pero que muy estereotipados. Y el resto del reparto tampoco se queda corto. Adrián Lastra y su parche son todo un descubrimiento e Inma Cuesta (de la serie Águila roja) me parece “re-guapa”. Desde luego, todo el que la ha visto coincidirá conmigo en una cosa: el momento “Backstreet Boys” es antológico y desternillante. Tal vez, como ocurre en la mayoría de las comedias, el único defecto de Primos sea su previsibilidad, pero logra hacernos reír y olvidarnos, durante algo más de hora y media, de las preocupaciones diarias.

Sin lugar a dudas, lo que menos me ha gustado ha sido el desenlace, un “happy end” forzado, previsible e inverosímil; hasta me atrevería a afirmar que no está al nivel del resto del metraje.